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miércoles, 13 de mayo de 2015

esquina: libertad (2 de 38 velitas)

Varias serpientes andan por estos días mordiéndose las colas: las charlas entre cervezas y humos fueron de horas, y en un parpadeo volvimos a una adolescencia de carcajadas corales. Caracoles! Somos extranjeras en esta ciudad.


Antes, había sido el desembarco frente al monoblock aquel de la Boca donde vivimos mi piano y yo, más el recorrido del 25 pasando por Montes de Oca - la avenida de los huevos rellenos en casa de la Nona (ahí también un piano, el primero, y los libros de partituras) - y por Arcamendia - la calle de la casa abandonada por la familia donde mamá guardaba el vestido de novia y que más tarde fue tomada por una familia de bolivianos.


Aun así, lo corroboré: Buenos Aires, no soy tuya ni vos mía. Me das dolor de panza, me hacés precipitarme, y tus camas me dan insomnio.

Por eso estoy feliz de volver a mi pueblo chico, que aunque traiga a mucha gente de afuera, no significa que puedan, como yo, traer un poquito de quebrada.


Antes aún, esa otra serpiente en mi casilla de correo, con aromas a tierras del bosque y del mar, a un jardín japonés entre las montañas y a puertas abiertas a otra percepción. 

Fui hasta el fondo del pasillo con la luz bien apagada. Después prendí la luz y asusté a todos. 

La sombra cliché atraviesa el miedo a nunca ser una fruta madura. Mis bríos son de caballo salvaje en el río.

Todo esto para decir: libertad o datrebil?

Hasta mañana.

domingo, 10 de mayo de 2015

ya son 38 (1 de 38 velitas)

Leer para no morir.
(tono insomne)
Leer para no morir un sábado a las 3 de la mañana en Buenos Aires.
(tono misterioso)
Leer para no morir un sábado a las 3 de la mañana en Buenos Aires, para mantener el equilibrio de la cuerda floja entre los rascacielos de mis planes de 3 días en la ciudad.
(tono satisfecho)
Entonces, aparece lo que una está buscando leer:
"Así me pasó que quise irme y volví, que quise traicionar el hogar pero no superé el flagelo."

El fuego que danzamos la noche de mi revolución siente la tristeza que reina en este otro hogar. Esto no es un hogar: es una prisión, una fortaleza. No hay fuego que quemar aquí. El fuego está limitado, restringido, sometido a sumisión y observación permanente de cámaras panópticas imposibles. 


"No olvides tu misión, niña roja".


Entrar a Buenos Aires de esta manera es injusto, pero yo elegí esta injusticia. Elijo este flagelo (sin insomnio sería más amable) porque pedí respuestas, y en el júbilo nunca surgen las preguntas correctas. Elijo bajar de la cima de la montaña, del corazón de la jungla: aquí también me necesitan.


El júbilo fue ayer: el fuego de cantos a la luna que la tuvieron despierta hasta que el sol llegó. El brotar de la salvia, la reunión de amigos, el festejo sin medida. Tambores, danzas, humos, hogar: fuego, fuego, fuego! Ayer ninguna pregunta emergía. Ayer eran risas, desborde, alegría enormísima de hacer coincidir al lugar en el mundo que soy yo misma en cualquier lugar, en un pedazo de tierra al que llamar hogar. Estaban todos ahí: la cofradía de mi presente, el cofre y el tesoro.



Había imaginado que el sábado sería mío y el domingo de la familia cuando saqué pasaje para el sábado sabiendo que sería justo después del júbilo del viernes. Pero la familia se adueñó del sábado y también del domingo, y los dejé, aun cuando a Juan, cada vez que me lo pregunta, le confirmo que nadie puede adueñarse de mí. ¿Es que aún soy huérfana de voluntades
? El insomnio me cacarea: si estuvieras de fiesta... Pero no ves que yo lo elegí? Quise también venir para encontrarme así.

Entonces hagámoslo valer: volvamos a la escritura como refugio un sábado insomne a las 4 de la mañana en Buenos Aires en la casaprisióndecristal de donde elegiré mañana partir para ir a encontrarme con mi propia Buenos Aires en estos 3 días de misión corazón. Conocer a Anita, la chinita de los cerros, y a Lucio, el niño de la lucha, abrazar a mis mujeres de las estrellas. Buscar mis regalos: un libro que vuela, unos oídos para mis secretos, y los compartires cantados que elevan el júbilo y nos llevan volando por encima de cualquier cuerda floja y cualquier rascacielos, e incluso por encima de la cima de cualquier montaña.







jueves, 25 de diciembre de 2014

horizontes

He dejado de escribir mis páginas diarias. He abandonado el norte desde hace rato.
La mera supervivencia como única ambición.
Escribir para ganarme la vida. ¿Cómo que no? Gano vida escribiendo, lo mismo que cantando, lo mismo que amando.
Ganar suficiente vida para poder dedicarla a esos menesteres ociosos llamados arte, cultura, espiritualidad.

Hoy es Navidad. ¿Se supone que debería estar escribiendo acerca de eso?
¿Acerca de qué cosas has escrito este año?
¿A mí me preguntas?
Sí, a tí.
No importa acerca de qué. Lo que importa es de qué manera lo he hecho.
¿A dónde has apuntado tus esfuerzos?
A alejarme de la sociedad y sus saciedades.
¿Cómo te sientes?
Perdida y ofuscada; enojada y con culpa. Siento que soy demasiado permeable a los estados emocionales de quienes me circundan. Y aunque no me lo hayas preguntado, lo diré igual: es importante pensar acerca de qué cosas NO he escrito. Y sabes? En este momento me siento también "elevada" por efecto de eso que acabo de fumar. Y ese es un tema que ha faltado en mis escritos: las cosas que me fumo por olvidar respirar.

¡Hay que hablar de las cosas por su nombre!
¿Hay que hablar de las cosas por su nombre? ¿Así subestimas a la metáfora?

Me cansan los ejemplos de vida como Gurdjieff, o los casos exitosos, como el Vendedor Más Grande del Mundo, que dio el primer paso de su fortuna ofreciendo todo cuanto poseía al Niño Jesús en la noche de su nacimiento. Me cansan, porque soy perezosa, y mi única ambición es la mera supervivencia.
Aunque mienta, y sepa que el exceso de ambiciones es el motivo de mi pereza. Y tal vez, un poco, la marihuana. - No, esperá, se supone que tendría que hacer mi defensa de la planta, más que atacarla. - Sí, claro, puedo defender la despenalización, puedo defender la no-criminilización de un acto por demás inocuo como puede ser cultivar la planta que después vas a consumir con fines recreativos o medicinales (porque hay que ayudar a la cabeza a soportar este sistema en el que nos metieron). Pero no puedo defender el uso indiscriminado para alguien como yo, que ya solita vuela sin necesidad de que le suban los humos. Que solita se dispersa con el vuelo de una libélula o el sonido de un grifo abriéndose en la vereda.

Pero, Juli, ¿cómo te vas a ir así de Buenos Aires, tres días antes de Navidad?
Ni idea, un paso atrás del otro. No sé si son pequeñas venganzas absurdas o convicciones ideológicas que se sostienen en acciones de este tipo.
Pero, vos no habías vuelto del paraíso por tu familia?
Sí, pero también por ellos me vuelvo a ir.

¿Alguna vez supe lo que estaba diciendo?

¿Me sirve de algo cualquier cosa que no sea este azul que oigo?






domingo, 13 de julio de 2014

revisited (7 de 30)



miércoles 9, 4.30am

zarpa eladia 
me lleva por el día
al otro lado del río
a nombrarla de nuevo

(los días previos de este lado:
aire insípido, enceguecedor de tan claro) 

con el sol, los pájaros:
garzas negras anuncian tierra.

al pisar el miércoles de un feriado en el centro,
un canto que no reconozco
canto de algún pájaro brujo.
bienvenida y protección:
buen augurio, brujo bueno.


ese restorán en la recova,
"dora"
me cruza dora de la mano la avenida
a una escena de la infancia
ese restorán con escenario y micrófono
toda la familia alentando:
¡es tu oportunidad!
y yo sin saber qué canción cantar

hoy:
la niña ha sanado.
miro a través de la ventana
(pero… ¿es o no es este el mismo restorán?)
y la veo cantando 
una canción dulce
una canción bacana
una canción de buen augurio

casi el bus
pero por suerte: tren
grafitis, casa abandonada, cuartel
busco una señal, entonces
un puente
pasa mi tren por debajo de otro tren
entonces
la adolescente sanará
esta vez
victoria

- augurio de guardar este calor de flor -

las ganas de crecer
de ser presente y consciente
(escucho: serpiente)

tu pedido inevitable suena cansado
pero festejamos igual.

estaba cantado.

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work in progress: estos versos necesitan su némesis, que la serpiente se muerda la cola con más convicción. (nota mental)


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hoy, domingo en san carlos.

ordenando mi lista de prioridades. 
norte de papel, te saboreo lentamente: entré en otro hueco de tiempo. se gesta la manera de contarme desde otro personaje.

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el viaje recomenzó. 
(nueva e-tapa)
empiezo a cambiar mi vestuario. 
no quiero usar más rosa ni ropa clara. 
no quiero usar más flores. 
no quiero ser rural. 
hoy me visto como roberta flacka.


porque la última performance en colonia
por primera vez
ese niño:
"está haciendo música de rock!"

y después queen en el rancho del real.

el rock en mis venas adolescentes.
la humedad en mis huesos de piedra.
pétalos de mandrágora florecen en mi garganta.
la dulce infancia quedó con dora. 

martes, 8 de julio de 2014

preparando velas (6 de 30)

7 de julio. lunes.
hoy lo decidí. sí. voy a tomar mi blog por las astas. (taurina tenía que ser)
voy a buscar un nombre. voy a dejar emerger el nombre. voy a fusionar treintaycuatro y abrealmas en uno solo. tendrá que tener un nombre trémulo. un nombre total. un nombre pequeño. un nombre que diga todo lo que hay y habrá en él. no será mi nombre de documento de identidad (y en esto no entiendo por qué los registro akáshicos te piden dar el nombre que figura en la cédula). será un nombre que me identifique. y algo que sea fácil de recordar, claro. blog de viajes, cocina, sueños, canciones… exploracioncreativa, eso es lo que es abrealmas. (NO, TEXT EDIT, NO ES ABRELATAS, ES ABREALMAS, sí, todojunto, te molesta?).
mostrarme, a la vez que muestro mis procesos creativos que tal vez en algún momento se convierten en resultados concretos: un disco, un libro.
veoveo un libro.

(me besas y me provocas abeja, ese león pequeño con espada de samurai.)

un libro artesanal. un libro como los que hacía mi abuelo. un libro que de tan artesanal al correr las páginas te cuenten historias, los sueños que sueñan las palabras que están escritas en ellas.

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el eladia isabel, que zarpa de colonia del sacramento a las 4.30 am todos los días y llega a buenos aires en tres horas - la tarifa más económica por lejos del monopolio lópez mena -, se llevó las nubes y los vientos, y hoy amaneció con cielo azul y abrazos calentitos. también se llevó el agua de la canilla, y hasta ahora, diez y media de la noche no ha vuelto. y el enchufe del callejón, quemado. quemando los últimos cartuchos en colonia, esta semana nos vamos.

compré mi pasaje a buenos aires, a pasar un día en familia antes de partir hacia esas tierras delimitadas y denominadas por los mapas  como "brasil". a las playas del nordeste. a lo frondoso, lo ilimitado, el calor. qué espero encontrar ahí? históricamente, mi atracción hacia esa panza gorda de sudamérica ha sido confusa. conocer ese país. país. qué locura. como si toda esa geografía pudiera reducirse a unas líneas trazadas en el papel de un mapa, a los colores y diseño de una bandera, una ciudad capital inventada, presidente, ministros, etc.

brasil, amazonas DESFORESTACION, INJUSTICAS, MATANZAS DE PUEBLOS INDOMABLES, me recuerda a los mundos de ursula le guin, al avatar de james cameron, ellos con sus prepotencia impelida por apestosos bulldozers abriéndose paso para construir sus fábricas, si eso es lo que el mundo necesita, piensan ellos, los demonios asquerosos que aplastan más que culturas, aplastan tiempo presente, aplastan tierra, aplastan vida, aplastan.

pero para qué pretenderme militante. la difusión de las militancias y sus causas son tan importantes como la militancia en sí. eso dicen. yo siento que un día podría subirme a un árbol para salvarlo, como hizo Julia Hill, quedarme a vivir en él hasta que no puedan más que desistir de cortarlo. formaría un ejército de salvadores de arboles, que cada uno se suba a un árbol milenario en riesgo de ser talado, y se quede a vivir ahí. valdría la pena? lograríamos algo? construyamos casas en los árboles! magalí, basta de cuidar casas de otros con 20 perros y 50 monos cautivos!!  vamos a habitar los árboles… LITERALMENTE! 

mientras eso no suceda... nosotros con juan nos vamos para brasil, sí. brasil playas eternas, brasil islas, brasil morros, brasil música, brasil baile, brasil color, brasil comidas, brasil comunidades permaculturales, brasil sin mundial.

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lo bueno de colonia es que circula moneda uruguaya, argentina y brasileña (además de los dólares, que siempre asoman), entonces tengo algunos ahorros en reales.

"lo bueno de colonia". qué injusta. 

el rojo, el naranja, fachada, cartel: la lejanía 
faroles amarillos, bancos de azulejos en las veredas de las casas 
el río: Colonia es mía

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colonia es excelente para trabajar a la gorra.
hagamos una lista de los lugares donde toco casi todos los días en el casco histórico:
1) casa grande y la pulpería, en la plaza frente al faro.
2) el de los toldos rojos camino a la muralla, en la esquina del callejón de los suspiros.
3) el buen suspiro, el sótano de madera, hogar y productos colonienses. mariana se llama la mujer q me recibe.
4) a la pipetuá, el patio colonial a la vuelta del faro. "cervezas más frías que el corazón de tu ex". los naranjos entre las mesas. la cazuela de mariscos a la vista los fines de semana.
5) punta piedra. está saliendo del casco pero es una de las que más gente tiene generalmente.
6) el asador. la parrila del papá de soledad.  
7) la parrilla del gauchito. leonardo, armani, fabricio.
8) la casa amarillo-naranja de la plaza de la iglesia. el mozo de anteojos culo de botella y muchos pins. el encargado canoso de mirada misteriosamente amable.
9) el restaurante negro de al lado. la moza mozo.

la semana pasada saqué a las pistas el disco nuevo: UKE DEL SUR. 
hagamos una lista de los temas.
mejor, subamos el disco entero a bandcamp así la gente lo puede tener en sus compus.


jueves, 26 de junio de 2014

en tren de domingo y resaca (5 de 30)

Domingo 22 de junio. C del S.
Hoy escucharía unas músicas que no tengo. Escucho a Satie por default, me lleva en el barco de la resaca hacia aguas profundas de una nostalgia que no es mía. Escucharía Massive Attack, o Sigur Ros. satie me viaja al no-tiempo.
moraleja azulada. 
azulejo plateado.
frambuesa demorada.
no tiempo. como viajar en tren. satie es un viaje en tren a través de la aciaga y trémula nada, una ventanilla que transforma la velocidad en una mueca desdibujada, un brebaje antiguo como el surco transversal de mi frente. 
viajar es un acto de ilusionismo.
viajar es desaparecer a lo trascendente.
trascendente es una palabra enorme.
como trashumante.
prefiero libélula marchita, menjunje desordenado, colonia de vacaciones.
prefiero espacio sin tiempo, aunque también suena grandilocuente.
tal vez el espacio entre los dientes, o borrachera desenfrenada.
tal vez los pájaros no cantan esta mañana, tal vez también ellos y la resaca.
helvetica normal 12.
espléndida rosa del monte. caléndula expreso del norte. estímulo gracias con mucho gusto no es nada. patrones patricios. huelga de sangre. métodos ex-territoriales. 
se fue satie. el tiempo empieza a comerse porciones a bocanadas. los pájaros empezaron a cantar.

leo a paul theroux, y converso un poco con él, le cuento mis experiencias en los trenes de eeuu.



oh paul, i never spend one dollar in the dining wagon of the amtrak, never tried their food… or i did. yes i did. on the third day of my nyc to portland (Oregon), odyssey, after two days of just eating wheat thins - no cream cheese for that matter - and specially after that second night of drinking with the guys at the lounge wagon and smoking with them - in the ladies room - those magic flowers that the truck driver from Iaho had provided, after the throw up and momentary fall and death that the experience provided, i was forced to spend some precious 30 dollars on probably a stake with mashed potatoes and gravy. 
I didn't realize that food was something one could experience in traveling until i met sera from australia in new orleans, and that was maybe 12 years later. she spotted a cheap but generous restaurant a few blocks away from the hostel we were staying at, and i decided what the hell let's go and spend those 12 bucks in some typical creole cuisine. after that, it was the gumbo jumbo by weight at frenchmen street, and some similar gourmet delis for weak pockets.



leo a maga v. toda la semana.

sábado, 21 de junio de 2014

el desafío es todos los días (4 de 30)

Semanas entera sin escribir en el blog. Pero en mis cuadernos, casi todos los días. Y todo ocurre en C del S.










Jueves 12 de junio.
Mantener vivo el fuego.

Aparecieron otros músicos finalmente esta semana. Andrea, Santi, Martina. Ensayos, por fin! Júbilo por todos lados.

Martes 17 de junio.  
Hubo un viernes 13 que se adelantó unos días al almanaque y a la lluvia que cayó el suficiente tiempo para lavar las desgracias. Hubo lunes y martes y viernes y sábado de cosecha (ácida) de limones que disparó el domingo la cotización de mis talentos. Hubo mediodía de lunes de vino y papas fritas y una mesa internacional que me invitó a festejar la reivindicación del arte por sobre la explotación del hombre a la tierra, al hombre y a la mujer ("y qué haría la gente si no tuviera el fútbol para canalizar sus frustraciones?" arte, m'hijita, estaríamos todos nadando en un mar de arte). 

Miércoles 18 de junio. C del S. 
Día de encare. Quiero mover el taller y algún show. En el Bastión del Carmen conocí a Jorge, el coordinador. Su amaneramiento hace que las trabas burocráticas suenen más dulces. Me recomienda hablar con Luján, del BIT. El BIT es un espacio más turístico  (y burocrático) que cultural, y de todas maneras no parece más que un lavadero de dinero. Me falta hablar con Deganelo o Graciela en la Casa de la Cultura, pero no coincido en sus horarios. 
Mediodía de trabajo. Hay pocos turistas, sí, pero escarbando bajo las piedras de las ruinas se los encuentra, y me hice un jornal cuando no parecía haber esperanzas.
A la noche, clase de teatro en Casa de la Cultura, con Eduardo Grosso. Divertida sesión de improvisaciones algunas más otras menos. Conocí a Lorena, que conduce radio y tele, y mañana voy a su programa.

Jueves 19 de junio. C del S. Día del Bicentenario del nacimiento de Artigas. (Semi feriado). 10 am y estoy en FM Amanecer, para una nota en el magazine "Radioterapia". Lorena, tal vez 23, hiperactiva, bellísima y despierta. Ana Cristina, 60, hiperactiva, periodista de ambas orillas. Las dos me entrevistan por separado, y Ana Cristina me hace una propuesta para tocar en el restaurante-vagón del Museo del Ferrocarril y me invita a su programa, exclusivamente cultural, en la radio el sábado. 
Salgo a trabajar. Buen jornal. Hurgando se encuentra al público.
Y se hacen las cuatro y me entrego a la pasión y al mundial, todo por la celeste.

Sábado 21, y de nuevo la radio. Coincido con el dueño de Barbot, auspiciante del programa, que justamente no tiene músicos contratados para hoy, así que Bingo! Se armó la parranda, fuimos a tocar con Andrea, e invitamos a Santi, Martina y Sebas. Hubo charango, ukelele, guitarra, flauta, violín, pandeiro, huevito, samba, carnavalito, candombe, pizza, papas con salsas alucinantes y cerveza artesanal para todo el mundo. De gozadera!


viernes, 23 de mayo de 2014

limones (3 de 30)


Presente
amaneceres rojos
casa con polvo
partirse la boca en cada comida
bosques, hongos, 
lago que era cantera.
Presente
nadando en juventud
"me cargo el sol en la espalda
y el mundo se torna amarillo"
y el mundo no es mío,
soy del mundo.
Presente 
de tan detenido

se mueve sin cansancio


Cuarto día en Colonia. Pensaba que a esta altura ya estaríamos encaminados hacia la frontera con Brasil, pero ya lo dije cada vez que me preguntaron nuestros planes: la vida tiene más imaginación que uno mismo. El plan más inmediato era / es llegar al noreste de Brasil antes de que empiece el Mundial de Fóbal.  Antes de eso, antes de hacer ninguna predicción de fechas y de resultados (y el fútbol no es lo que nos mueve), hay que pasar por el Chuy, ciudad frontera, a tramitar mi visa. Es que sí,  por más porteña que me haya criado, por más ciudadana del mundo en la que pretenda convertirme, los papeles en las fronteras son los alfileres que pinchan el globo de la deseada globalidad. Ya me pasó cuando quise cruzar a Bolivia, confiada en que mi cédula de Mercosur me abriría las puertas de las fronteras como vecina bienvenida. Más que frontera, me encontré con un frontón. Fueron mis 10 horas en No Man's Land, burocráticamente hablando. Estábamos en la frontera La Quiaca - Villazón. Me dieron salida de Argentina, mas los bolivianos, al ver mi documento, me expresaron con claridad y sentimiento de justicia: "SU país necesita visa y pasaporte para entrar en MI país." Entonces, si acabo de salir, pero no me dejas entrar, ¿en dónde estoy? Nunca había sentido algo así. Excepto tal vez con alguna de esas historias de amor que se terminan pero no, estás ahí sin dar entrada ni salida, y te sentís más desorientada que Cantinflas en una de David Lynch. 

Cuestión que en ese momento yo pensaba terminar en Ecuador, pero reboté como pelota de goma y fui a parar a Salta, después a Misiones y ahora acá estoy, en Uruguay, planeando ir a Brasil, pero esta vez con la previsión de saber que sí o sí necesito una visa para entrar. Mi amiga Reneé, que también es norteamericana y está casada con un uruguayo, y ella me pasó el dato cierto: en el Chuy el trámite de la visa es muy sencillo y rápido, y no sólo eso, parece ser que por ser el Mundial del Fuchibol hay facilidades extras para los que están en mi condición. Pero hasta no saberlo, hasta no estar ahí, no puedo adelantarme. El plan era que antes del fin de semana ya lo habríamos averiguado. Pero los planes cambian.  

Es la época de cosecha de limones, y Naty y Miguel, nuestros amigos que nos están alojando en la casa que construyeron con sus propias manos, madera, barro, adobe, y las manos de varios amigos, están esperando la respuesta del zafrero. El mal tiempo retrasó la maduración de los limones, pero sería inminente el comienzo de la actividad. Es buena la plata que se puede hacer cosechando fruta de estación. Y viene siempre bien al viajero y la viajera trashumantes trabajar poniendo todo el cuerpo que sea necesario, para acumular una pequeña fortuna que permita avanzar más kilómetros de un tirón. En este caso, está también en juego la posibilidad de adquirir un pedazo de tierra para construir y tener un "lugar al que volver". Todavía no está claro si queremos esa responsabilidad.

Por ahora, en este hogar momentáneo, esta casa de la que ya nos fuimos y a la que volvimos, me permite ver el amanecer en el campo todos los días sin salir de la cama. Es la última casa del barrio, y más allá del barrio, están las vacas y su zona de pastoreo. Y un monte arbolado más allá y otro más allá todavía. El horizonte es extensísimo. Como el presente. Un presente que me lleva a bosques con colchones de pinocha, cama de cultivo natural de hongos exquisitos; a aprender cuáles son los que se comen (si les levantás la falda, esconden faldas internas bien naranjas, al estilo de las bailarinas de cancán), que esta es la época en que crecen; a confirmar que son bien bellos, sean o no comestibles. También me lleva a conocer una cantera que se pinchó y se transformó en un lago-estanque que es una réplica del paraíso. 


sábado, 10 de mayo de 2014

conejo (2 de 30)


Llegamos a Colonia de madrugada. 

La medianoche que daba paso al día de nuestro primer aniversario como compañeros de viaje y de vida la pasamos tomando champán a bordo del Eladia Isabel. Había que festejar, nuestra unión da la vuelta al sol a bordo de un barco. Seguimos en movimiento. Dejándonos mecer por las aguas de la emoción. 

Unas horas antes, Pacha, mi amiga-hermana más esotérica, me había regalado una sesión de conexión con mi animal de poder. "Te traigo un conejo", me dijo después de dar vueltas alrededor mío al ritmo de los tambores, agitando su maraca y afinando su oído y visión interiores. "No es necesario ser feroz para ser fuerte. Esa pantera agazapada en la maleza con la que te estás identificando te hace perder demasiada energía. Animate a dejarte llevar más por tu curiosidad, tu espíritu lúdico. No sos un conejo indefenso. Tenés al toro también de aliado. El toro está más que pancho, pero que no se metan con él porque ya sabemos lo que pasa".


Y es que en este trajín de no ser de ningún lugar (y ser de todos), y viajar ganándose la vida en el mismo andar, una (o sea YO) va poniéndose algunas costras para no quedar tan expuesta a la decepción o quién sabe qué cosa.  A veces, las preocupaciones que me asaltaban en la vida sedentaria también me toman por sorpresa "ah, vos también viajaste hasta acá conmigo", y eso nos demuestra una vez más que el viaje más difícil es el interno. Como decía algún gurú, el camino más arduo mide tan solo la distancia que separa a tu mano de tu codo: es la misma distancia que separa tu mente de tu corazón.

Aún así, o justamente por eso mismo, confirmo que esta es la vida que quiero estar llevando. Aunque las ampollas que me hicieron en los talones los nuevos borcegos que adquirí de regalo de cumpleaños pudieran ser una metáfora de que estoy parada en zapatos que no son los míos, prefiero pensar que siempre pueden curtirse un poco más los pies, que para eso los tenemos, para caminar. 

Y cuando me preguntan cómo hago para vivir sin una casa a la que volver, sin un lugar que es mío, respondo que vivo en hoteles de 5000 estrellas (una de las frases de Juan que conquistó mi corazón), que mi casa está adentro mío y que, llegado el caso, siempre hay amigos que te reciben aunque llegues sin avisar a las 4 de la madrugada a Colonia después de cruzar el río festejando un año de amor.