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domingo, 12 de octubre de 2014

queen of the bus (25 de 30)



queridas hermanas:

así me sentí esta semana en juiz de fora: la reina del bondi. qué chistoso, no creen? ya saben, por eso de aquel amor de mi vida, que supo ser el rey.

empezando el lunes, y a medida que fue transcurriendo la semana, el nivel de intercambio energético ocurrido en mis intervenciones musicales espontáneas frente al público-pasajero fue incrementando, llegando a una cúspide los días antes y después del eclipse. muchos portales se abrieron, lo sentí, y la abundancia rodó por el estuche de mi ukelele. vendí diez discos en dos días, además de que la tapa va tomando cada vez más forma: uke del sur va cobrando alma, se va curtiendo, igual que daisy, igual que yo, con cada performance, con cada copia vendida. 

brasil me está enseñando a ponerle sonrisa al ceño fruncido, como un piedra-papel-o-tijera donde la sonrisa siempre gana. he notado, al verme en fotos o videos cantantes, que el sufrimiento prevalece en mi rostro como gesto expresivo. entonces he querido "mudar", cambiar eso. aquí la gente sonríe mucho más que en otras ciudades. hay de todas maneras un grado de inhibición comunicativa más alto del que esperaba encontrar en estas tierras. sería injusto decir que eso es lo que predomina. he entablado diálogos bonitos con personas de lo más variadas. el portugués se me "escorruga", se resbala a veces de mi lengua o mi oído. a veces no sé si cuando le estoy contando a la "galera" (la gente, el grupo) la historia de mi vida de música itinerante, o de qué se trata la letra de este tema, o que la cumbia es originaria de colombia pero se baila ("dança") en todo latinoamérica, yo no sé si ellos me entienden o no. pero se sonríen, y cuando paso la gorra, todos colaboran, hasta los del fondo (porque yo no dejo a nadie afuera, y camino y bailo del frente al fondo un par de veces por función, aunque las curvas morro arriba y morro abajo me obliguen a los más extraños "jeitos" de equilibrismo... no es sólo música, es espectáculo mismo).

salgo a trabajar todos los días entre 2 y 5 horas dependiendo de la dinámica de cada día. y así voy juntando un buen número de reales, que puedo ahorrar ya que nos tienen como a dos reyes (no dije que era la reina? sí, con otro rey. ahora somos emperador y emperatriz... pasamos de ser arcanos menores a mayores, madurando y aprendiendo a separar el trigo de la paja). entre d, m y d nos dan casa, comida, salidas, cervezas, hasta sushi comimos anoche. m, que es dueño de una gráfica, me imprimió la tapa de uke del sur en una cartulina reciclada, escaneó el dibujo y la contratapa (que yo venía fotocopiando estilo fanzine) y le aplicó diseño, entonces ya superé la precariedad del xerox y tengo la tapa en un archivo digital. tengo el gran sueño de hacer una edición "deluxe" de mis discos, armando un libro-caja-disco doble que contenga jali moon trip, uke del sur, y alguna aventura literaria con encuadernación y armado artesanal. o tal vez se concretará en el tercer disco, que ya estoy empezando a imaginar.

quisiera ahondar aún un poco más en otros asuntos, como ser los próximos pasos a seguir: quedarme acá y hacer un poco de vida en jf? o moverme pronto hacia el próximo destino? pero el tiempo entre eclipses no es para perderlo intentando capturar una instantánea del futuro, sino del presente mismo. el presente me encuentra enfocada en juntar "grana" suficiente para llegar hasta el próximo destino y tener un resto que me permita pagar los primeros días de alojamiento en caso de no tener a nadie que nos reciba en su casa. tenemos para eso unos cinco días más en estas mismas condiciones. luego se verá si partimos o nos quedamos.

pero el hambre me llama: he de ir a preparar el almuerzo, para luego salir a la función de circo a la que me invitó esta semana g, de la carrera de artes de la uni. hoy es el día de los niños y tengo que llevarme a pasear.

para despedirme, un poema en aire de décimas que escribí hace muchos, muchos años.

acostumbrarse a sufrir es peor que sufrir.
no apoyo el masoquismo
sólo tomar conciencia,
armarse de paciencia
y que la atención al sufrimiento
sea impulso, movimiento.

resignación es dejadez.

acostumbramiento, placidez:
eso es veneno.
(los pingos salen en enero,
cuando la cancha se llena de arena
es hora de encarar la faena)

y sin dejar de pensar

en nuestro estado ni por un momento,
trabajar desde el adentro
es requisito indispensable.
y la disciplina
no es rutina
no es acostumbrarse
es ocuparse
de que la sangre no se enfríe.

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El "desafío creativo" es una adaptación de la Dinámica Creativa propuesta por MV acá. Llegué a alguien que estaba haciéndolo. Yo necesitaba una inspiración para tener constancia en la publicación de entradas, como un modo de adquirir una disciplina, una rutina, un entrenamiento de escritura. Eso, por decantación, me fue guiando hacia la búsqueda de una expresión literaria más profunda. Todo esto tiene su raíz en la voluntad de abrir cada vez más el camino hacia mi alma, hacia el lugar donde se lee en el revés de la trama. 
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lunes, 22 de septiembre de 2014

primavera (23 de 30)



querida primavera:

llegaste en el momento justo. te habían anunciado los colibríes que vienen a comer y bailar en los picos de tucán del jardín de karla y marcos. cuando los escuché y luego los vi, una vaga añoranza se apoderó de mi sueño. el azul intenso de esa mariposa roja y amarilla que se cruzó en el sendero - donde minutos antes el hada negra de la noche me había recordado: "atrás dejaste el invierno de una infancia abundante en planes, deja que el calor de lo incierto sea el que mece la cuna de tu juventud..." -, aquel azul que conservaba su intensidad en el amarillo y colorado de un vuelo orgulloso y lleno de despreocupada ligereza, quiso advertirme acerca del calvario de saberme oriunda de los calores más refrigerantes y de los fríos más bochornosos.

llegaste, primavera, aunque aquí en itacaré tu llegada no se reciba con pompas - es que pasas algo desapercibida cuando todo el año las personas pueden bañarse en tu océano de esmeraldas. 

eres diferente en el mar. la montaña tiene otras gracias para tí. estoy perdida, y no sé dónde hallar tus flores. por eso pido al colibrí hermano de la mariposa, el colibrí azulmente colorado e intenso: "fala para mim, colibrí. muestrame dónde encuentras los néctares de tus estaciones."

primavera querida, sé que puedes sentirte decepcionada de llegar y encontrarme así, aún sin florecer. la lluvia que dejaste caer, esa lluvia de noche solitaria, sé que fue tu ofrenda, tu voto de confianza. la dejaste caer, y en ese caer tu voz se levantaba, escondida: "siempre estaré llegando, y las tuyas, como las de las orquídeas o el bambú, son semillas que demoran más de una temporada en brotar. ten paciencia, jali de los vientos. tu primavera llegará también."

así me hablabas escondida en la lluvia, y sabiendo que llegas también para otros a través de mí, sentí alivio. cerré entonces los ojos; los abrí hacia dentro. el diamante de luz no tardó en hacerse ver. la sutileza de un cuerpo despojado de materia instaló la liviandad como medio de transporte en un espacio abierto pecho adentro. y allí me vi, en posición de loto al borde de un estanque, que después río, lago, estero, océano. y allí, sobre el agua, mi alma, encendida por los colores que el movimiento de las aguas le imprimían.

primavera, yo sé que tú soplabas para que ellas se movieran! yo sé que viniste para abrir los ojos de las almas. y sabes qué es lo más curioso? que al final del reflejo, al fondo del estanque, pude ver las raíces. la luz de mi diamante recorría el cablerío de canales, y se expandía hacia abajo, enredándose con otras luces que irradiaban en las profundidades. entonces comprendí que florecer es una acción comunitaria - además de ser un acto de amor.

tu lluvia, primavera, inunda mi presente sosegado, llega a los caminos muertos y secos del pasado, alcanza los médanos vírgenes hacia donde se extienden mis raíces de luz.

qué más decirte, primavera. he interrumpido la escritura de esta carta por perderme en el frondoso paisaje que atraviesan las rutas que me llevan hacia un reencuentro con el sol. por eso decido despedirme, sólo por hoy, con este pensamiento que me ha asaltado sin motivo: primavera, aprovecharé tu llegada para reinventarme. cambiaré mi modo de hablar y de sonreir. mudaré mis ropas y mi modo de hacer planes. romperé mis espejos y sólo me observaré en reflejos de agua. 

y te dedico también esta canción sin sentido.

una misión estancada
entre aguas de indecisión
una canción escondida 
en los pliegues de un camisón
una semilla germina 
en las alas de un gorrión
una chicharra rechina
muerta de calor

y llora sumasa
su alma está en el portal
su aullido felino
despierta este caminar
cantando las letras de un sueño
que nunca se deja de soñar

son nuevos sonidos 
que atraen la inspiración
despiertan sentidos
en la imaginación
y una tortuga de palma
blando su fuerte caparazón
protege los talismanes
que son mi protección  

y llora sumasa
su alma está en el portal
su aullido felino
despierta este caminar
cantando las letras de un sueño
que nunca se deja de soñar

con amor,

j.


martes, 2 de septiembre de 2014

carta de (des)amor (19 de 30) (con aroma a norte de papel)



querido amor:

hoy me has vaciado. hoy he sentido que mis fuerzas quedaban definitivamente atrapadas en ese chorro de agua-río que cae incesante hacia un mar distante. hoy he vuelto a sentir que nada tiene sentido, y he vuelto a desconfiar hasta de mi propia sombra.

hoy he querido desaparecer en forma de tábano, huir volando a cumplir con el fin ruin de mi existencia. hoy me he dado cuenta de que ya no huelo ningún aroma, y que las brisas frescas en este mediodía de calor no hacen más que atizar la llama que me consume. 

hoy me has hablado de cosas ciertas. has querido irte de mi lado. yo no hubiera podido contenerte, como tampoco pude retener las lágrimas que brotaron ante la perspectiva de tu ausencia. hoy he despertado nuevamente de una fantasía: abrí los ojos y mis pies se hallaban tan lejos de la tierra que debí hundirlos en mi propio vientre para encontrar reparo. 

hoy las chicharras han insistido en desgarrar mi espíritu, en clavar su sonido en mi pecho abierto y sangrante. hoy he sabido que voy a morir, y he querido que ese momento no se retrase.

también hoy he decidido que mirar hacia arriba es como mirar hacia atrás, y que todos los compases del mundo no podrían indicarme un camino sincero a seguir. decidí también desacreditar todos mis aprendizajes, ignorar a la luna en su aullido de loba preñada y creciente. son decisiones que decido tomar por no tomar otras medidas, como las que marcan la distancia entre tu bolsillo y el mío. hoy ese cuarto lunar vino a recordarme que estoy llegando a la mitad de mi esperanza de vida, y que ya es tiempo de convertir los harapos de mis años mozos en tela para encuadernar un futuro sin sueños. 

sí, hoy he dejado de soñar. y si algo suena son aquellos tambores ensayando para un carnaval lejanísimo. carnaval al que nunca asistiré, porque hoy no tengo motivos para festejar. tampoco tengo diablos que matar, porque yo misma me he convertido hoy en todos los demonios muertos que estrellan sus cabezas en las piedras de las calles  de lençois.

hoy he tenido que darte la razón: mis ambiciones ruedan en carretas cuadradas. las mejores intenciones del mundo se ahogan en una billetera vacía, y en una voluntad demasiado blanda.  

hoy reviso mi lista de prioridades, y encuentro que me he equivocado desde el inicio de los tiempos. que los dibujos en las cavernas de mis vidas anteriores se han convertido en atractivo turístico para los cristales empañados de mis ilusiones. hoy nadie podrá convencerme de que el sol huele a mango o de que la seda sacude cualquier piel dormida.


hoy me olvido de quien soy. gracias, amor, por tener el coraje de matarnos. hoy te escribo esta carta de despedida. mañana volveremos a nacer.