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miércoles, 1 de octubre de 2014

lençois, parte 3 (24 de 30)


hormigas de tamaños descomunales se pasean por el patio y la cocina de nuestra nueva morada al otro lado del río. más grandes incluso que aquellas que vi en la trilha de la cachoeira do sosego que hicimos el otro día. el encuentro con los tres duendes en esa trilha desencadenó y desenmascaró egoísmos, recelos, maneras de comunicarse, preguntas por el compartir. yo, simplemente aprendo cada vez más a callar, a no ofrecer de más, con algo de tristeza. un día, pienso, tendré mi casa, mi huerta, mis vecinos con quienes gusto de compartir el trabajo, la comida, la música, las veladas de velas, los fuegos ceremoniales. un día tendré mi casita circular, de techo vivo y paredes de barro, madera y botellas coloridas. serán varias casas circulares, unas más chiquitas, otras más grandes: la casa principal, el taller, el estudio, la casita de huéspedes, el baño seco. ese día voy a trabajar con muchos niños en una escuelita a la que sólo se llega caminando, pero también vendrán caminando a mi casa-escuela jóvenes de todo el mundo. la casa tendrá una estantería con muchos libros, todos ellos escogidos, hermosos. 

mi estudio será mi recinto sagrado. de prácticas de silencio, de músicas y plantas sanadoras, de juego creativo, de lectura, escritura, pintura. 

no me importa demasiado saber dónde será, o quiénes serán mis vecinos.

sin embargo, hay otras preguntas fundamentales:
¿trabajar la tierra o cultivar el espíritu? ¿existe uno sin el otro?

y también otras importantísimas:
¿quién soy en lençois? ¿qué significa lençois para mí? ¿en qué se parece a otras ciudades? ¿en qué es distinta? (sus gatos) ¿en qué soy yo misma diferente acá? 

y otras por decantación:
¿cuánta profundidad soy capaz de alcanzar en solitario? ¿cuánto necesito de los otros? ¿qué sentirán las hormigas al caminar sobre jabón en polvo? ¿dedicaré un día todas mis horas sólo a escribir?

- hacerse preguntas no significa necesariamente contestarlas -

he tirado bombas en mi pasado, y luego he buscado sobrevivientes entre los escombros. las personas, los hechos, e incluso las epifanías del pasado, a él pertenecen. cuando del río de los recuerdos emerge algún cuerpo con vida, traerá sus vivencias del fondo del lecho, y con ellas, la transformación.

he querido imaginar que era posible retomar los proyectos donde quedaron varados. pero allí donde quedaron hay que ceremoniarlos, ponerles un marco, cocinarles unas papas fritas o un acarajé con camarão, celebrarlos por lo que fueron o pudieron haber sido, y darles de probar lo que soy gracias a ellos

hoy no sé muy bien quién soy o qué rol cumplo. soy esas ganas mañaneras de café y chapati con polvo de hornear. soy la que va y le pone música a las esquinas de lençois. soy la que desea estar en paz con lo material. soy la que ama sólo a uno que sólo a mí ama. soy ese intento de armonizar con el entorno armonizando con mi pareja. soy la que vive en un plano diferente. soy la que no forma parte de nada, un átomo de ácido suelto en una solución alcalina. soy las canciones que hoy voy a aprender y cantar, un escupitajo del monstruo del sosego. soy una caricia. soy terciopelo. soy reportera del cambio de era. soy una esperanza sin sueño. soy la necesidad de aire. soy un respiro. soy cataplasma, voluntad aguerrida (vamos que me la creo!). soy costumbre instalada. soy mis hábitos de nostalgia y fantasía. soy lo inconcluso. soy la que escucha a todos los pájaros del día. soy la que un día será ornitóloga. soy la que se levanta antes que todos y la que sale la última. soy la que sueña con ser un alma despierta que sueña todo el día, la que desea abrazar y despertar a todos los que lo deseen. soy la que algún día tendrá esa casa a la que todos acudan, aunque esté lejos y escondida. seré el hada buena del bosque, cocinando cosas ricas y saludables. soy la que seré, mas no la que fui. me despido de la que fui, de la que creen conocer. nadia me ha conocido realmente. ni yo misma, claro. me despido  de todo lo excelente que podría ser o haber sido. 

buen día, mi nueva yo. 


días después, bonny da a luz a cristal, en compañía de maría, en una ambulancia, al borde del camino. 

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foto: romi messina

viernes, 19 de septiembre de 2014

lençois, parte 2 (21 de 30)


(clikar aquí para saber qué pasó en el captítulo anterior)
"gentileza gera gentileza"(*), le contesté a bel, nuestra futura arrendataria. ella nos estaba dando una mano, porque pagar 20 reales por noche por persona no es buen negocio, sobre todo teniendo en cuenta que habíamos decidido detener nuestra marcha acelerada por el objetivo de llegar al nordeste lo antes posible. ya estamos en bahía, y estamos en un pueblo que conjuga aire puro y turismo, dos elementos indispensables para nuestra supervivencia. alquilemos por mes. aunque no tengamos los 300 reales que nos pide: los vamos a hacer en el transcurso del fin de semana. la habitación no tiene colchón, la cocina no tiene fogão, pero bel proveerá. 

día 2. amanecemos en casa de leticia, armamos nuestras mochilas y nos encaminamos al departamento del centro. el trato con bel es descontracturado. ella parece estar en todo al mismo tiempo. enganchamos wifi del jamiro, el mismo restaurante donde anoche la magia. bajamos al río, que cruza el pueblo. estamos sumergidos en naturaleza y con la soga al cuello. nos cuesta encontrar el equilibrio, aun estando en un lugar bastante parecido a la idea que se puede tener del paraíso. empiezo a activar mi búsqueda de oportunidades de trabajo online. escribo en mi diario: "qué triste no lograr el objetivo de dar la vuelta al mundo sólo tocando música en la calle." pero eso es obsecación. tengo múltiples recursos, cómo me voy a negar la posibilidad de explotarlos a todos?

pasan el día 3, día 4, día 5. el fogão no llega. tomamos muchos licuados (vitaminas los llaman acá) multifruta con avena, hasta que la minipimer se rompe por un carozo de mango clandestino. probamos la yaka - fruta golosina - en casa de maria, que en verdad es la casa de amanda, pablo y sofia: ellos hospedan a maria y a manuel el chileno, y alquilan el piso de abajo a delson y gabriela, una pareja de malabaristas que montan un número con monociclo, fuego y humor, y que tienen una energía entusiasta y contagiosa. 

el fogão no llega, y además de los licuados, tenemos que comer afuera, prato feito, tapiocas, hamburguesas. el fogão no llega, pero llega la suegra de bel. ella es la dueña de todas las casas que bel administra. es lo más parecido a la bruja de blancanieves que yo he visto en mi vida. habla suavecito como exhalando veneno. bel le responde a los gritos, y así empieza el folklore. los gritos son banda de sonido adentro de la casa, y en la casa de las vecinas con quienes compartimos pared - pared como si fuera un papel traslúcido. peleas, drama y novela. 

no juntamos la plata para el mes. sólo para 15 días. la bruja mala nos hostiga cada día con algo diferente. empezamos a sentir que el tiro nos salió por la culata. el fogão no llega ni va a llegar. los gritos continúan. hace calor. hacemos un par de salidas al río. nos encerramos en el cuarto a producir. y el calor. 

cuando el sol baja, los trabajadores empezamos a aparecer en el centro - el centro de operaciones está cruzando la calle de nuestra morada. los amigos son muchos. se arma la galera. bonny (perú) y brian (colombia) con su esmeralda (nacida hace año y poquito en brasil) y cristal en camino. los malabaristas. bella flor, el tatuador salvadoreño con la flauta doble cherokee y patricia, su novia portuguesa. camila (uruguay), su hermano músico que conoceré más tarde, y su christian colombiano que la deja y luego desaparece durante una semana, entonces sus compañeras de camping hacen la denuncia en la policía y su foto recorre toda la comarca hasta que decide volver de carona y su caronero le muestra que su foto llegó también a su celular. riberão do meio, el tobogán natural, domingo de picnic. 

sara y darío, de islas canarias y yeque (andalucía) respectivamente, se convierten en nuestra pareja aliada. ellos también alquilan una habitación en otra casa de bel, y también han tenido problemas con la abuela-bruja. a esa casa nos manda bel a cocinar, y por suerte es como si nosotros lo hubiéramos elegido. empiezan a salir guisos, tortillas, desayunos con mate, café y chapatis. nos animamos a la yerba cimarrão que se consigue por 4 reales con cincuenta. tapa un poco la bombilla, pero qué lindo tener un mate para acompañar el día entero, calentar el agua a la mañana y que a las 5 de la tarde quede todavía un último para cebar.

lençois, el pueblo donde gente de todo el mundo viene a hacer base para recorrer las bellezas naturales de una formación geológica privilegiada. yo me contento con salir a la calle y sentirme como en casa, aunque no llegue a trabar amistad con los nativos - ellos son muy celosos de su patrimonio, y nosotros, los que no somos turistas ni somos locales, los que viajamos trabajando, somos entidades extrañas que vienen a llevarse el dinero que sólo ellos creen merecer. sin embargo, yo me siento en casa. siento que podría estar curtiendo estas mismas subidas y bajadas sin saber si estoy en vidigal, en san francisco o en la serranita. tal vez lo particular está en las ventanas sin vidrios, en los torsos acodados en esas ventanas, en el color de las pieles, las sonrisas al decir boa tarde, los olores a camarão, las ropas tendidas en las piedras achatadas del río. 

viajero: si llegas a lençois y una chica llamada bel, que con un ojo te mira fiijo y con el otro tantea al otro costado, te ofrece con una risa disparatada una habitación a un precio inmejorable, y decides aceptar, ten en cuenta que puedes sentirte defraudado y estafado a medida que pasen los días. tal vez tendrás que ir a buscar un colchón al otro lado del puente, o conseguir una cocina vecina donde puedas calentar agua. puede suceder que te despierte el sonido imperceptible de una vieja zorra de las cavernas levantando el pie de tu cama para ver qué tan limpio has dejado el piso después de su última advertencia acerca de la pulcritud que le gusta conservar en sus casas. también puede pasar que compartas una tarde con su nieta de 7 años, que es pura luz, y que ella te dé alguna clase de portugués totalmente desinteresada. te sentirás acobijado y destemplado a la vez. pero ten en cuenta que no existen muchas opciones de alojamiento alternativo, y que encontrar un lugar donde sentirte en casa dependerá sólo de tu fortaleza interna. no esperes conseguir una casa con una mesa rodeada de sillas en las que poder compartir esos banquetes que preparaste con la gente linda que conociste, pero ten certeza de que la mesa no hace al banquete, ni la casa hace al hogar. sólo estate prevenido.

y la historia aún continuará...

(*) "gentileza genera gentileza"

martes, 2 de septiembre de 2014

carta de (des)amor (19 de 30) (con aroma a norte de papel)



querido amor:

hoy me has vaciado. hoy he sentido que mis fuerzas quedaban definitivamente atrapadas en ese chorro de agua-río que cae incesante hacia un mar distante. hoy he vuelto a sentir que nada tiene sentido, y he vuelto a desconfiar hasta de mi propia sombra.

hoy he querido desaparecer en forma de tábano, huir volando a cumplir con el fin ruin de mi existencia. hoy me he dado cuenta de que ya no huelo ningún aroma, y que las brisas frescas en este mediodía de calor no hacen más que atizar la llama que me consume. 

hoy me has hablado de cosas ciertas. has querido irte de mi lado. yo no hubiera podido contenerte, como tampoco pude retener las lágrimas que brotaron ante la perspectiva de tu ausencia. hoy he despertado nuevamente de una fantasía: abrí los ojos y mis pies se hallaban tan lejos de la tierra que debí hundirlos en mi propio vientre para encontrar reparo. 

hoy las chicharras han insistido en desgarrar mi espíritu, en clavar su sonido en mi pecho abierto y sangrante. hoy he sabido que voy a morir, y he querido que ese momento no se retrase.

también hoy he decidido que mirar hacia arriba es como mirar hacia atrás, y que todos los compases del mundo no podrían indicarme un camino sincero a seguir. decidí también desacreditar todos mis aprendizajes, ignorar a la luna en su aullido de loba preñada y creciente. son decisiones que decido tomar por no tomar otras medidas, como las que marcan la distancia entre tu bolsillo y el mío. hoy ese cuarto lunar vino a recordarme que estoy llegando a la mitad de mi esperanza de vida, y que ya es tiempo de convertir los harapos de mis años mozos en tela para encuadernar un futuro sin sueños. 

sí, hoy he dejado de soñar. y si algo suena son aquellos tambores ensayando para un carnaval lejanísimo. carnaval al que nunca asistiré, porque hoy no tengo motivos para festejar. tampoco tengo diablos que matar, porque yo misma me he convertido hoy en todos los demonios muertos que estrellan sus cabezas en las piedras de las calles  de lençois.

hoy he tenido que darte la razón: mis ambiciones ruedan en carretas cuadradas. las mejores intenciones del mundo se ahogan en una billetera vacía, y en una voluntad demasiado blanda.  

hoy reviso mi lista de prioridades, y encuentro que me he equivocado desde el inicio de los tiempos. que los dibujos en las cavernas de mis vidas anteriores se han convertido en atractivo turístico para los cristales empañados de mis ilusiones. hoy nadie podrá convencerme de que el sol huele a mango o de que la seda sacude cualquier piel dormida.


hoy me olvido de quien soy. gracias, amor, por tener el coraje de matarnos. hoy te escribo esta carta de despedida. mañana volveremos a nacer.